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El vientre de la Tierra – Editorial
Por Mora Torres…
Veo a la Tierra como a una mujer enorme y milagrosa.
Y a veces es cruel.
En su vientre el fuego se convierte en piedras preciosas), el color destella en la negrura, es un vientre maternal, y una tumba.
Siento que la Tierra es sagrada, es una diosa que llama por su nombre a los que elige.
Y que a los treinta y tres mineros a quienes cuida y a quienes sepultó, los convocó uno a uno de ese modo. Al número 34, quién sabe por qué, lo dejó ir….
Estoy segura de que esos mineros están aprendiendo una lengua nueva, lengua de las entrañas, lengua del amor.
Volverán sabios esos 32 hijos de Chile y el hijo de Bolivia.
Les envío uno de los cuentos más mágicos del mundo, relativo a una mina y un minero. Pertenece a Johann Peter Hebel:
Inesperado encuentro
“En Falun, Suecia, hace ya más de cincuenta años, un joven minero besó a su joven y bella novia y le dijo: ‘El día de Santa Lucía nuestro amor será bendecido por la mano del sacerdote; y entonces seremos marido y mujer y nos construiremos nuestro nido, nuestro propio nido’. ‘Y en él habitarán la paz y el amor -dijo la hermosa doncella, sonriendo dulcemente-, porque tú eres mi vida, y sin ti antes quisiera yo estar en la tumba que en otro lugar.’
“Pero cuando, poco antes del día de Santa Lucía, el sacerdote había preguntado por segunda vez en la iglesia si nadie sabía de algo que pudiera impedir la unión matrimonial de los novios, se presentó la muerte. Porque cuando a la mañana siguiente el joven pasó con su negro traje de minero por la casa de ella (el minero siempre lleva puesto su hábito mortuorio), tocó todavía una vez a su ventana y le dio los buenos días, pero ya no le volvió a dar las buenas noches. Nunca regresó de la mina; y esa misma mañana, en vano orló ella con rojo listón el negro pañuelo que él debía llevar el día de la boda, sino que al ver que nunca más volvió, guardó el pañuelo y lloró por su amigo y no lo olvidó jamás.
“Entretanto la ciudad de Lisboa en Portugal fue destruida por un terremoto, y pasó la Guerra de Siete Años, y murió el emperador Francisco I, y se suprimió la orden de los jesuitas, y quedó dividida Polonia, y murió la emperatriz María Teresa, y América fue liberada, y las fuerzas unidas de España y Francia no lograban conquistar Gibraltar. Los turcos encerraron al general Stein en la cueva de los veteranos en Hungría, y el emperador José también murió. El rey Gustavo de Suecia conquistó la Finlandia rusa; comenzó la Revolución Francesa y la larga guerra, y a su vez bajó a la tumba el emperador Leopoldo II. Napoleón conquistó a Prusia, y los ingleses bombardearon Copenhague, y los labriego sembraban y segaban. El molinero molía, y los herreros forjaban, los mineros cavaban en busca de veneros en su subterráneo taller.